
Anton Bruckner estreno su tercera sinfonía el 16 de diciembre de 1877 y no fue nada auspiciosa ya que el publico vienes no estaba acostumbrado a la música del maestro austriaco.
Esta situación obligo a Bruckner a revisar la obra y el resultado fue lo que hoy se puede escuchar, sin embargo la obra sufrió cortes importantes por parte de su compositor.
Además de esto fue revisada finalmente en 1891.
El fracaso del estreno de la tercera sinfonía tenía una contraposición ya que días después en la misma Viena se estrenaba la segunda de Brahms todo un acontecimiento, solo compositores jóvenes como Gustav Mahler y Hugo Wolf estaban de su parte.
Viena le era adversa quizá en algo influía su relación amical con Wagner, a diferencia de esto su fama como organista por sus interpretaciones en varias ciudades europeas era grande.
Esta obra es también conocida como “Sinfonía Wagner” ya que esta dedicada al compositor de Tristan und Isolde, este mismo la eligió ya que Bruckner le pidió que eligiera entre dos obras y esta fue la escogida.
Entre tantas ediciones que se han dado sobre esta sinfonía por lo general se utilizan las últimas dadas a finales del siglo XIX directores como Jochun, Böhm, Karajan o Haitink dan testimonio en conciertos y grabaciones discográficas.
La música de Bruckner quizá no tiene tanto alcance en fama como la de Beethoven, Brahms o Bach pero no es menos por ello ya que en ella se puede encontrar todo lo que un amante de la música puede desear y no nos referimos a notas fáciles de escuchar, ya que la música de Bruckner es todo lo contrario. Aun hoy el nombre de Bruckner no se suele asociar mucho con los nombres de los grandes compositores germanos que comienzan con B, los cuales ya mencionamos, pero este tiene derecho propio a estar incluido.
La fama de Bruckner se acentúa a finales del siglo XIX aun en vida se le otorgaron reconocimientos pero a partir del siglo XX y con más contundencia a mediados de este, la música de Bruckner resuena con más fuerza, esto se puede comprobar mas en las versiones discográficas que se han realizado, baste mencionar la famosas versiones de sinfonías completas de Jochun al mando de la filarmónica de Berlín o Haitink al mando del Concertgebouw, esto sin mencionar otras grandes versiones.
La música de Bruckner ha sido muy paciente, en cierta forma parecida a la personalidad de su compositor un músico, un organista de iglesia que componía bellos himnos religiosos dedicándolos al Buen Dios.
La versión discográfica que hoy ofrecemos data de 1988 y esta a cargo del director holandés Bernard Haitink, un especialista en este repertorio. Este director tiende a dar un balance al sonido orquestal de tal modo que consigue una sonoridad de gran fineza sin excesos molestos, lírico en los pasajes que así lo requiere, pero muy decidido en las grandes sonoridades. La filarmónica de Viena aquí nos presenta un conjunto de sonidos espectaculares desde el comienzo con aquella trompeta que llama la atención en sobre manera hasta el heroico y bello final.
El gran director holandés Bernard Haitink (1929) comenzó su carrera musical como violinista, luego estudiaría dirección orquestal con Ferdinand Leitner.En 1959 se convirtió en director principal de la orquesta real del Concertgebouw cargo que mantuvo hasta 1988. Ha sido director de las orquestas filarmónica de Londres del festival de Glyndebourne, de la Royal Opera House Covent Garden y la Staatskapelle de Dresden. En el 2006 accedió al cargo de director principal de la orquesta sinfónica de Chicago. Son muy conocidas sus versiones sobre obras de Anton Bruckner, Gustav Mahler y Wolfgang Amadeus Mozart.
Anton Bruckner
(1824-1896)
Sinfonía N° 3 en Re menor
Gemäßigt, mehr bewegt, misterioso (also Sehr langsam, misterioso) Re menor.
Adagio. Bewegt, quasi Andante Mi-sostenido mayor
Scherzo. Ziemlich schnell (also Sehr schnell) Re menor.
Finale. Allegro (also Ziemlich schnell) Re menor
Wiener Philharmoniker
BERNARD HAITINK
Enlace de descarga (Download) en archivos Mp3 a 320 Kbps + Covers & Booklet.
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