¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío
que a mi puerta, cubierta de roció,
pasas las noches del invierno escuras?
¿ Oh, cuanto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí ! ¡ Qué extraño desvarió
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras !
¡ Cuántas veces el ángel me decía:
Alma, asómate agora a la ventana,
veras con cuanto amor llamar porfía !
¡ Y cuántas, hermosura soberana:
Mañana le abriremos respondía,
para lo mismo responder mañana.
Félix Lope de Vega (poema)
(1562-1635)
Diego Velázquez (pintura)
(1599-1660)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada